Ocho habitaciones y 32 camas para que pacientes y acompañantes descansen con seguridad y se sientan como en casa. Cada persona se queda todo el tiempo que dure su tratamiento, y vuelve para cada cita de control. Aquí no hay frialdad institucional.
Llevamos y traemos a nuestros huéspedes del Instituto Oncológico Nacional todos los días que haga falta. Para quien llega del interior sin conocer la ciudad y sin dinero para taxis, esto es la diferencia entre llegar a la cita y perderla.
Talleres manuales, excursiones, yoga, meditación y bingos. El tratamiento contra el cáncer es largo y repetitivo, y estas actividades le devuelven a nuestros huéspedes algo de normalidad y de alegría mientras dura.
Actividades



Recibimos a personas mayores de 18 años con cáncer, sin recursos económicos, que viajan desde el interior del país o de zonas alejadas para tratarse en el Instituto Oncológico
Nacional. Cada persona puede venir con un acompañante. Su médico puede referirlo o usted puede contactarnos directamente.
Personas con diagnóstico de cáncer en tratamiento activo o en citas de control.
Personas sin seguro social ni recursos para costear hospedaje en la ciudad.
Derivados por el Instituto Oncológico Nacional y otros centros de salud.
Los cuatro servicios son gratuitos para el huésped, pero tienen un costo real. Existen porque personas, empresas y voluntarios deciden sostenerlos mes a mes.
Personas que aportan una vez o mes a mes. Con 25 dólares se cubre un día de comidas para un huésped y su acompañante.
Empresas que patrocinan una habitación, donan insumos o suman a su equipo como voluntariado corporativo.
Personas que donan su tiempo: acompañan a los huéspedes, ayudan en las actividades y sostienen los eventos de recaudación.
Siempre hacen falta manos. Como voluntario acompañas, ayudas en las actividades y haces que esta casa funcione.