Mausi era Carol Vallarino de Montenegro, una mujer panameña que luchó contra la leucemia durante más de una década.
Durante sus tratamientos en el Instituto Oncológico Nacional vio algo que no pudo olvidar: pacientes que venían del interior dormían en escalinatas y gazebos porque no tenían dónde quedarse ni con qué comer. Se prometió que, si superaba la enfermedad, les haría un lugar digno.
No alcanzó a verlo. Su madre, en su honor, transformó ese dolor en acción y fundó la Fundación Casita de Mausi. Treinta años después, la casa sigue abierta.
Misión
Brindar hospedaje, alimentación, transporte y acompañamiento gratuito a personas adultas con cáncer sin recursos que deben viajar a la ciudad de Panamá para recibir tratamiento, junto a un acompañante, durante todo el tiempo que lo necesiten.
Visión
Que ninguna persona en Panamá tenga que renunciar a su tratamiento contra el cáncer por no tener dónde quedarse.
Cuidamos a cada huésped con la misma atención que quisiéramos para los nuestros.
Nadie deja de ser una persona completa por estar enfermo.
Existimos porque otros decidieron ayudar. Eso no se nos olvida.
Cada cifra es gente que llegó sin saber dónde iba a dormir.
Personas reales haciendo trabajo real, día tras día.

Fundadora
Transformó el dolor de una madre en un refugio para miles.

Director
Lidera las operaciones diarias con compasión y mano firme.

Coordinadora de cuidados
Se asegura de que cada paciente se sienta visto y acompañado.

Cocina
Prepara comidas que nutren el cuerpo y el espíritu

Transportation
Lleva a los pacientes a donde necesitan ir, de forma segura.

Coordinadora de voluntarios
Construye la comunidad que hace este trabajo posible.
Los pacientes encuentran paz en habitaciones limpias rodeadas de luz natural y vegetación.
Nuestro equipo escucha, cuida y acompaña a cada huésped durante todo su tratamiento.
Nuestros huéspedes se van sabiendo que no estuvieron solos.
Siempre hacen falta manos. Como voluntario acompañas, ayudas en las actividades y haces que esta casa funcione.
Tu donación se convierte en una cama, un plato de comida y un viaje al tratamiento.